lunes, 29 de agosto de 2011

LA PISCINA A CASA


Buenos días.
Después de casi un mes de retiro espiritual en mis aposentos madrileños, sin contacto con Internet, televisión o prensa, me considero debidamente preparado para votar en las próximas elecciones. No he logrado descifrar todavía el problema de los huevos (*) pero espero lograrlo el mes que viene.
Para abrir boca, presento a este avispado can, resolviendo otro difícil problema.

(*) Como recordaréis, se trata de definir por qué los huevos se venden por docenas en lugar de al peso (tres cuartos y mitad de huevos, etc. en vez de una docena o media docena, que no son del sistema decimal)


12 comentarios:

  1. Me alegro que ya tengas claro a quién vas a dirigir tu voto.
    En cuanto a la reflexión de los huevos, ya nos contarás la causa cuando resuelvas el enigma.

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  2. Anónimo29/8/11 8:28

    Porque hasta el empleo del sistema decimal, se usaba el el sistema duodecimal, que está ligado al empleo de los dedos de la mano, pero valiéndose de las distintas falanges, con el que se puede contar hasta 12. Los vestigios de este sistema han pervivido hasta nuestros días y, a resultas del mismo, muchos objetos aún se cuentan por docenas y no por decenas, si bien han caído en desuso expresiones tales como “gruesa” (doce docenas) o “masa” (una docena de gruesas).

    Espabilado el perrito con su método de llevarse el barreño a su cuarto o lo que fuere. Ningún sociata hubiera sido capaz de lograrlo.

    Bienvenido de nuevo Don Bwana, es una buena noticia para lectores.

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  3. Vaya, yo que venía a arrojar un poco de luz al tema de lo güebos y veo que Tella se ha adelantado, aunque como mi teoría es diferente la aportaré.

    Si tenemos en cuenta que los recursos agrícolas crecen de forma "a" y el hambre crece de forma "b", tenemos que AB (alfabéticamente) equivalen a 12 (numéricamente).

    Como se pretendía lograr el equilibrio alimenticio a base de güebos ahí tenemos la explicación del porqué la docena.

    Bienvenido Bwana.

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  4. D. MAMUMA:
    Ahora recuerdo haber comprado en Caracas una docena de naranjas y, en el mismísimo London, media docena de melocotones.
    Seguiré analizando este dilema.

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  5. D. Javier:
    Gracias por su lección magistral sobre el sistema decimal.
    Y muy agradecido por su bienvenida.

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  6. D. isra:
    Perdone Vd. pero yo me refería a los huevos de gallina y no veo la relación con los güebos que menciona en su comentario que, por otra parte, demuestra el dominio del álgebra que tanto le distingue.
    Gracias por la bienvenida.

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  7. Animalico. Por cierto, D. Bwana, lo suyo es un problema de huevos.

    ¡Bien hallado!

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  8. Pues en la tienda de abajo de mi casa hay veces que me venden los huevos en hueveras de a diez. Son rarísimas, descolocan la vista. Pero lo malo es que me los cobran como si fueran doce, con el pretexto de que son naturales. No consigue explicarme la mujer como los otros huevos son artificiales.
    Menudo timo.

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  9. D. Carlos:
    Desde luego.
    Un saludo

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  10. Dª Pussy Cat:
    Esas hueveras donde la docena tiene diez unidades ya las conozco. Un timo, como bien dice.
    Un saludo

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  11. Desde luego... Siempre he dicho que esos perros son unos cabezotas, y no porque tengan la cabeza grande precisamente...
    Saludos.

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  12. D. Elvis:
    Cabezotas haylos, y demasiados.
    Un saludo

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