martes, 30 de marzo de 2010

¿Arma biológica o queso?


Veamos dos casos curiosos sobre el empleo de la leche materna:

(1) En Kentucky (USA) una mujer ataca a una funcionaria con un chorro de leche

Toni Tranel, de 31 años, vecina de Owensboro, Kentucky, fue arrestada por mostrar signos de intoxicación en público. Pero cuando estaba vistiéndose con el uniforme carcelario, soltó un chorro de su leche materna en la cara de una funcionaria que estaba supervisándola.

(de Metro co.uk)

La funcionaria tuvo que someterse a descontaminación debido al posible peligro biológico.

La Tranel se enfrenta ahora a un cargo de asalto en tercer grado a una oficial de policía, con multa de $10.000.

(2) Daniel Angerer crea el "queso de pecho" para un restaurante de Nueva York


Angerer, chef de la Klee Brasserie, en Nueva York, ha creado el queso de pecho para su clientela, con el exceso de producción de su mujer.

La lactante señora de Angerer le ha dado al chef un nuevo ingrediente para uso en su restaurante.

Tras el nacimiento de su hija, la madre producía tal exceso de leche que la pareja comenzó a congelar el sobrante. Entonces Daniel empezó a pensar si podría utilizar el ingrediente para sus creaciones culinarias. Trasladó sus ideas a la cocina y, desde entonces, ha creado su queso especial de pecho.

Daniel describe el sabor de su creación como “Muy parecido al gusto de la leche de vaca”.
Los clientes del restaurante pueden pedir su última creación, aunque durante un tiempo limitado, obviamente.

El primer caso me parece otra exageración de los americanos; ¿es que la leche de la Toni es un arma de destrucción masiva? La funcionaria ¿no podía haberse lavado la cara con un poco de agua corriente y disimular un poco? ¡Vaya gente más quisquillosa!


Respecto al caso del cocinero, he tomado nota del nombre del restaurante para no pasar por allí si voy a Nueva York. Me imagino las otras guarrerías que tendrá el gachó en el menú.

24 comentarios:

  1. Vaya,
    en el primer caso, tampoco ha que ponerse así por un pequeño accidente.
    en el segundo, un nuevo adriá.

    ResponderEliminar
  2. ¿Que la funcionaria tuvo que someterse a descontaminación? pero bueno ¿de dónde venía la agresora? ¿de marte?

    ResponderEliminar
  3. En el primer caso se demuestra lo peligrosas que llegan a ser las mujeres con otras mujeres.

    En el segundo hay posibilidades de variantes y ninguna muy grata. Porque si la que señora esa que emite barriles de leche materna para fabricar queso es una vacaburra, como debe de ser con seguridad, podría también producir leche con sabor a burra.

    En cualquier caso esto nos empuja a mirar muy bien de dónde proceden los productos que consumimos. Y hay que procurar que esos productos sean los clásicos. Por ejemplo, en el caso del queso que sea manchego y de Puertollano.

    ResponderEliminar
  4. Bwana, con la primera noticia se ha superado, me he quedado sin palabras, y el hecho de tener que someter a descontaminación a la policía me hace pensar (y temer) el aspecto y deterioro en que se hallaban esos pechos.

    De la segunda se me ocurre recomendarle al cocinero requesón rancio de prepucio.

    Buenos días y bon apetit.

    ResponderEliminar
  5. a mí me ha dado un asquete importante

    ResponderEliminar
  6. Si la leche de vaca en todas sus versiones me da un asco que paqué, el queso procedente de ubres humanas ya ni te cuento, creo que voy a vomitar, luego me vuelvo a pasar.

    ResponderEliminar
  7. D. mamuma:
    Estoy de acuerdo.
    Desde que los cocineros se llaman "restauradores", cualquier cosa puede pasar.

    ResponderEliminar
  8. Dª Ginebra:
    Éso debía creer la policía. No deben de tener experiencia con esa clase de leche.

    ResponderEliminar
  9. D. Javier:
    Efectivamente, hay que fijarse bien en la procedencia del producto. Se empieza comiendo ese queso maternal y puede acabarse saboreando unas manitas de polaco a la parrilla.

    ResponderEliminar
  10. D. isra:
    Tal vez no estuvieran tan deteriorados si todavía disparaban con tal eficacia.
    Respecto al asunto "requesón", prefiero guardar silencio, no sea que se propague esa posibilidad.
    Que tenga Vd. un buen día.

    ResponderEliminar
  11. Dª Puri:
    No me extraña, la cosa es de lo más desagradable.

    ResponderEliminar
  12. To; The LadyMissJo:
    Coincidimos en el asco a la leche.
    Yo solo la acepto en polvo y desnatada; una cucharadita en el café y basta.
    Bienvenida a este blog.

    ResponderEliminar
  13. Pero, entonces...¿hay leches de mujer tóxicas y otras no, que además sirven para hacer queso?

    Anonadado me hallo...

    ResponderEliminar
  14. Ataque con leche materna? Queso de leche materna?? Lo del ataque aún, lo del queso me da una grima que no puedo... arg

    ResponderEliminar
  15. D. Explorador:
    Yo también me asombré al leer la noticia, por éso la he traído al blog, a ver si alguien me la aclara.

    ResponderEliminar
  16. Dª Chocolat Soul:
    Me sucede a mí lo mismo; solo de pensarlo me pongo malo.

    ResponderEliminar
  17. A saber como harán allí la horchata de chufa y el agujero de los donuts... ¡Aaaaag que asco!
    Y los cuernos de los croissants.

    ¡Buen día tenga usted y sus amigos lectores, disculpe Bwana el retraso que me llevo hoy pero le aseguro que está justificado!

    ResponderEliminar
  18. No quiero sabér lo que pasará aquí cuando Ferrán Adriá se entere del asunto "quesitos el caserio de mamá", ya tenemos la última vuelta de tuerca a la cocina deconstruida, ¡¡uy que peligro!!.

    ResponderEliminar
  19. Aquí otra que también va hoy retrasada.
    La primera podría ofrecer su invento a los antidisturbios. Lo veo más sostenible y ecológico para dispersar manifestantes que los gases lacrimógenos. La segunda me da un repelús que no vea.

    ResponderEliminar
  20. En el primer caso puede ser que la reclusa tuviese una mala leche muy contagiosa, y decidieran descontaminarla para no tener que aguantarla todos los días.
    En el segundo caso, me temo que la crisis ha llegado a todas partes y en lugar de comprar quesos tradicionales el cocinero ha decidido hacer caja con lo que tenía más a mano.
    Espero que el bebé no esté desnutrido.

    ResponderEliminar
  21. D. Carlos:
    Sospecho que la horchata de allí no es de chufa.
    Del retraso no se preocupe, es bienvenido a cualquier hora.
    Saludos

    ResponderEliminar
  22. D. rodericus2009:
    Es preferible no aventurarse por esa llamada "cocina de diseño";
    entre los dedos sobando la comida en el plato y el material no identificado, cualquiera se atreve...

    ResponderEliminar
  23. Dª Maharani:
    Muy interesante su propuesta de disolver manifestaciones a "lechazos", aunque quizás el material sea escaso en la actualidad.
    Lo del queso también me produce la misma reacción.

    ResponderEliminar
  24. D. aspirante:
    Creo que la Toni, más que mala leche, lo que tenía es un buen "pedo".
    Según parece, el bebé estaba bien alimentado y la nevera hasta el tope de "esa cosa".

    ResponderEliminar