martes, 5 de octubre de 2010

Dos de barcos

Siempre me han interesado las noticias relacionadas con la navegación y acabo de encontrar este par que me parecen dignas de atención. En la primera aparece un rico barco de chocolate que navega a toda vela:






(1) El barco de chocolate más grande del mundo
(de epicweird.com)

Parece un cuento de hadas de Hansel and Gretel, pero un barco de chocolate ha sido botado al agua ante cientos de espectadores. El brujo lo ha representado George Larnikoll, un pastelero francés, que ha elaborado un buque con chocolate y azúcar (lleva un motor de verdad). Ha sido botado en el puerto de Concarno. Larnikol, propietario de una docena de chocolaterías, dio varias vueltas en el agua correspondidas con los aplausos del público. El barco, equipado con una vela y motor, pesa una tonelada.

La gran ventaja de navegar en un barco de estas características es que, en caso de naufragio o cualquier otra inconveniencia, siempre habría la posibilidad de alimentarse con el casco.

A continuación vemos la segunda noticia en la que el resultado ha sido catastrófico, con el agravante de que no existe la posibilidad de ponerse ciego de chocolate:


(2) Un barco de hielo se funde en el mar

(de Metro.co.uk)

Un programa de la BBC demuestra la falsedad de la teoría de tiempos de guerra respecto a que los barcos pueden ser fabricados con hielo, navegar y escapar al sonar de barcos enemigos.

Un barco de cinco toneladas, fabricado con un material llamado Pykrete, una mexcla de hielo y pulpa de madera, sólo se ha mantenido una hora en el agua antes de hundirse.

Lynette Slight, coordinadora del espectáculo, dijo “Acababa de salir del puerto cuando empezó a fundirse”.

La Slight ha demostrado que los mandos militares de la 2ª guerra mundial estaban equivocados cuando aseguraban que un barco construido con hielo podía navegar sin ser detectado por el sonar del enemigo. En efecto, si el agua se encuentra a mayor temperatura del punto de congelación, el barco se derrite inexorablemente; si tratara de navegar en aguas congeladas para evitar el problema, se vería atrapado en medio del hielo. En resumen, una chapuza digna de aquella terrible guerra, que me recuerda el caso del barco hecho a base de sal y su rápido hundimiento en aguas del Tirreno.

14 comentarios:

  1. Interesante y ameno, com siempre, amigo Bwana...la verdad es que me tira un poco para atràs la mezcla de chocolate y agua de mar...en cuanto a los segundos, s elo ha currado en la investigaciòn estos cientìficos! madre mìa!

    Un saludo.

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  2. Cómo pierden el tiempo muchos. Quizá saquen provecho de la publicidad que conlleva la fabricación de esos barcos.

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  3. El barquito de chocolate se llama Bateau Chocolat II. Se conoce que el primero se lo comieron antes de la botadura, o se convirtió en chocolate a la taza cuando encendieron el motor.

    Los segundos se merecen el remojo, por superchorras.

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  4. Con el primer barco me hundo seguro, y el segundo llevaban razón, en el fondo del mar no te detecta sonar que valga.

    Hostia, me voy sin citar a mi amigo...

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  5. me quedo con el de chocolate

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  6. D. CAROLVS II:
    Efectivamente, no debe ser muy agradable la mezcla de esos elementos.
    Un saludo y gracias

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  7. D. Javier:
    Algo sacarán de hacer tonterías, en efecto.

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  8. Dª maharani:
    Es muy posible que lleve razón y el original acabara en los estómagos de los espectadores.

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  9. D. isra:
    Ya siento la falta de cancha para citar a su amigo. Le daré una oportunidad mañana.

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  10. D. MAMUMA:
    Tiene buen gusto ciertamente.

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  11. El chocolatero no tiene perdón de Dios: estropear el chocolate de esa manera!
    Si le cojo le encierro con Zerolo en un cuarto durante dos meses!
    El barco de hielo es una tontería digna de un almirante cocido de sherry barato.

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  12. D. aspirante:
    Tiene razón, ¡echar a perder una tonelada de chocolate!
    Ahora bien, el castigo me parece excesivo, ¡encerrado con Zerolo en la chocolatería!

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  13. D. Matías I:
    ¡Imperdonable!
    Tiene toda la razón

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