lunes, 26 de julio de 2010

Registros peligrosos



Una anciana se cae por una alcantarilla
(de Metro.co.uk)


Una señora mayor que disfrutaba de un paseo matutino con su marido, se pegó un susto de muerte cuando, al pasar sobre un registro, la tapadera cedió y élla cayó al fondo del pozo.

(La Sra. Wng Lu, de 87 años, aparece en la primera fotografía desde las profundidades del agujero)


Wang Lu y su marido, Wang Jungcheng habían salido, después de almorzar, a dar un paseo por Changchun, al norte de China, cuando ocurrió el desafortunado incidente.
Jungcheng dice que su mujer pisó la tapa del registro que, repentinamente, se movió, causando su desaparición dentro del agujero. “Traté de agarrarla del vestido cuando caía, pero no hubo forma de retenerla”, dijo.
Los servicios de emergencia llegaron inmediatamente al lugar de los hechos y un bombero entró en el pozo de tres metros de profundidad para ayudar a Lu a salir a la superficie.

(En la segunda foto se observa a los bomberos ayudando a salir a la señora)


Examinada por los servicios médicos, se le encontraron unas pequeñas magulladuras, pero ninguna lesión de importancia.
Según los vecinos, la tapa del registro había desaparecido y fue reemplazada por otra de menor tamaño que, por lo visto, no ajustaba bien y causó el accidente de la señora.

Ahora no se burlarán de mi manía de no pisar esas tapaderas tan abundantes en Madrid y no volverán a tacharme de Adrian Monk. Cerca de mi casa hay una esquina donde he contado, por curiosidad, ¡ocho tapaderas! (Telefónica, Canal de Isabel II, Tráfico, Iberdrola, Gas Madrid, Ayuntamiento y dos no identificadas); hay que hacer equilibrismo para no pisar alguna)


La señora Lu tiene un gran mérito, cualquier otra persona se habría roto, al menos, una pierna, la cadera, el codo, las espinillas, el hígado, en fin, la crisma; pero ella sale tan campante, con ligeras escoriaciones.

24 comentarios:

  1. Querido Bwana, te comprendo perfectamente...yo tampoco me siento muy seguro pisando las alcantarillas, no vaya a ser que nos pase como a la abuelilla del artìcula y la verdad es que siempre es mejor prevenir que curar...lo mismo con las rendijas de los parkings o respiraderos del metro...

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo26/7/10 8:58

    Ya era hora de que alguien advirtiera del gran peligro que supone la existencia de esas tapas.

    Por todas partes ha entrado una incorregible manía de colocar agujeros con tapas (poco fiables) en el asfalto que pisamos. Y si se va en coche es imposible esquivarlas porque están situadas de forma no alineadas y en zig-zag por toda calle céntrica de toda población.

    ResponderEliminar
  3. Hay un respiradero de metro en el cruce de Alcalá con Goya que no hay más remedio que pisar o salirse de la acera. Se bambolea y tiene unas dimensiones como para tragarse a 20 personas, seguro que sin tanta suerte como la que tuvo la señora Wang Lu.

    Ya ve que no es el único con esa manía-preocupación. El problema en Madrid es que al evitar una tapa de alcantarilla hay muchas probabilidades de esmorrarse en una zanja.

    ResponderEliminar
  4. nada de Monk, a mi las que me dan miedo son esas rejillas que dejan entrever las profundidades que hay debajo y me dan vértigo, que se rían que nosotros no nos caeremos...(conozco a alguna vieja que sí es como para tirarla a un pozo, pero bueno)

    ResponderEliminar
  5. no nos engañemos, esta señora conoce bien las fiestas secretas que se montan en las alcantarillas, e iba dispuesta a pegarse el fiestón del año cuando fue sorprendida por la policía. Incapaz de destapar la verdad de qué hacía ahí abajo, se inventó la excusa de típica abuela que se cae por una alcantarilla...

    ResponderEliminar
  6. No conozco a mucha gente que vea Monk. Así me pasa que cuando lo meto en mis conversaciones me miran raro :)

    Un bico

    ResponderEliminar
  7. Benditas alcantarillas, los politicos las ponen ahi,para joder al personal simulando desagües, registros varios, incluso algunas camufladas como agujeros negros, para estorbar el caminar de los ciudadanos, que cada vez que sales a la calle parece que estamos jugando a los obstaculos insalvables,por no hablar de las obras fuera de temporada, que esa es otra.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  8. Pobre señora, la han hecho pasar por el tubo. Bueno, como a nosotros con el IVA.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  9. D. CAROLVS II:
    Prevención, prevención; ésa es la clave. Entre pisar una caca de perro o una trampa de ésas, lo tengo claro (más bien marrón)

    ResponderEliminar
  10. D. Javier:
    Me alegro de haber acertado con el tema.
    El asunto de los coches pisando tapas tiene un peligro adicional: que la susodicha tapa salga volando y le abra la cabeza a un honrado peatón.

    ResponderEliminar
  11. El marido sabia por donde iba, y no diré más que no me gusta criticar, pero ese viejo sabia muy bien por donde paseaban.

    Aunque algo similar le pasó a un amigo hace años, veníamos de fiesta, había llovido y evidentemente el agua tapaba un bujero considerable, en esas estábamos cuando de repente le desapareció una pierna hasta la ingle, me imagino que el dolor causado seria directamente proporcional a nuestro descojone.

    ResponderEliminar
  12. Dª maharani:
    Tomo nota del respiradero que denuncia.
    Efectivamente, el evitar una de esas tapas y caer en una zanja puede resultar fatal Hay que caminar con la mirada dirigida al suelo, sin olvidar echar un vistazo en otras direcciones por si cae algo de un andamio. No sé si comprarme un radar para bajar algo el estrés.

    ResponderEliminar
  13. Dª Maribeluca:
    Pasar por encima de una de esas rejillas, que dejan ver las profundidades, es algo superior a mis fuerzas; encima, me producen vértigo.
    También conozco alguna vieja que preferiría que desapareciera sin dejar rastro. Y no señalo a ninguna vice, que conste.

    ResponderEliminar
  14. D. Vanity:
    Tenía entendido que esas pachangas de alcantarilla eran cosa de las ratas, pero no debe descartarse ninguna hipótesis, como Vd. bien apunta.

    ResponderEliminar
  15. Dª Tuxina:
    Pues aquí, en este blog, encontrará bastantes personal que conocen (e incluso imitan, como un servidor) al amigo Adrian Monk.
    Un bico

    ResponderEliminar
  16. D. Manuel:
    Tiene mucha razón. A veces me pregunto ¿a qué vienen tantas tapaderas? ¿No bastaría con una para todos? ¿O es que se trata de poner la tarjeta de visita?
    Saludos

    ResponderEliminar
  17. D. Carlos:
    Sí, y nosotros no podemos pedir auxilio al 112.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  18. D. isra:
    No levante Vd. falsos testimonios al pobre Jungcheng, que hizo todo lo posible por evitar la desaparición de su amada.
    Respecto a su amigo, efectivamente, el dolor tiene que haber sido para descojonarse.

    ResponderEliminar
  19. Pues sí, tambien conozco a Monk y hé aprendido mucho de él.Por eso voy siempre mirando al suelo para no pisar cacas de perro, vomitonas de borrachos, tapas de alcantarillas,grietas,montículos de cemento dejados por los obreros.etc. Dudo que me pase lo que a la pobre ancianita.

    ResponderEliminar
  20. Dejando al lado el "animus jocandi", por aquí las dichosas tapas se están convirtiendo en un peligro, sobre todo en algúnos polígonos industriales que el fín de semana quedan desiertos. Dado que parece sér que tenemos unos cuantos chatarreros poco escrupulosos, las tapas de alcantarillado en hierro colado, que vendrán a pesár sus buenos 30-40 kilos, desaparecen cada véz con mas frecuencia, y hay que andár con cuidado al circulár en automóvil el lunes de mañana, no vaya a sér que acabes metiendo una rueda en el hueco y tengan que sacarte el vehículo con una grua, por no hablár del estropicio mecánico.
    Cosas de la crisis, y de los amigos de lo ajéno.

    ResponderEliminar
  21. Dª Maril:
    Hace muy bien en vigilar el suelo, pero no por ello deje de echar un vistazo a las alturas, sobre todo si hay obreros por la zona.

    ResponderEliminar
  22. D. rodericus2009:
    Ya sospechaba yo que esas tapas eran muy golosas para los cacos. Tendrán que fabricarlas con cartón piedra reforzado, más difíciles de vender.

    ResponderEliminar
  23. Y el ruidito que hacen las dichosas tapas cuando no ajustan bien y pasa un vehículo por encima!
    De todas formas, sospecho que la vieja se ha montado este cuento para poder salir en su blog!
    Me alegra comprobar que no soy el único que ve al amigo Monk. Y yo creía que era rarito!

    ResponderEliminar
  24. D. aspirante:
    Aquí hay mucho fan de Monk, como habrá visto. Yo, por ejemplo, no puedo ver un interruptor de luz (de ésos dobles) desparejado.

    ResponderEliminar